La Artrosis es la afección más frecuente en Reumatología, prácticamente alcanza el 90% de las personas mayores de 60 años.
El diagnóstico de Artrosis se realiza mediante radiografías que, de hecho son las "fotografías" de los huesos e indican el grado de desgaste, del cartílago de las articulaciones.
Las articulaciones están protegidas por un tejido denominado cartílago que, actúa
como un "cojín" y, favorece la movilidad.
Con el transcurso de los años, dicho cartílago pierde elasticidad, volumen, fortaleza
y degenera. Este proceso que se denomina Artrosis, sino existe dolor, no precisa
ningún tipo de tratamiento, porque se considera fisiológico.
Este proceso de desgaste puede acelerarse, especialmente en las articulaciones que
están sometidas a una sobrecarga mantenida ya que, la columna lumbar, las caderas, las rodillas y los tobillos y pies son las articulaciones mayormente afectadas en relación con el peso corporal.
Tambien la actividad laboral y, la solicitud o esfuerzo realizado por las articulaciones durante años, puede adelantar el proceso degenerativo de la Artrosis. En ocasiones, los antigüos traumatismos y lesiones sufridas, pueden tener
relación directa con Artrosis prematuras.
Las pruebas diagnósticas por la imagen como son el T.A.C., la R.M.N., la Gammagrafía, etc. confieren precisión en el diagnóstico pero, ninguna prueba demuestra el dolor físico que el paciente padece. Si se realiza un detallado examen
muscular y articular, se podrán detectar las causas que producen el dolor.
Nos podríamos preguntar ¿ Por qué muchas personas que, se les ha diagnosticado de Artrosis severa, debido a que el cartílago tiene un grado muy elevado de desgaste. . . afortunadamente no se quejan de dolor ? A pesar de su Artrosis cervical, lumbar, o de las rodillas, etc., por ejemplo.
Y, otros pacientes, quizás con menos edad y, con Artrosis leve o moderada, padecen dolor con frecuencia, tienen dificultades al caminar, o incluso dolor nocturno y, en muchos casos no mejoran con diversos tratamientos y, pueden llegar a padecer frecuentes recaídas.
¿Estos casos tienen lógica, desde el punto de vista terapéutico? . Cabría pensar que, quizás unas personas son más "sufridas" que otras y, soportan mejor el dolor.
Es posible pero, nuestra experiencia en el tratamiento del dolor crónico de la Artrosis, nos dice que, cuando un paciente se queja de dolor físico es porque, existe un incorrecto funcionamiento articular y, es el propio paciente quien mejor que nadie conoce sus dificultades y el dolor que refiere. Estos casos que pueden parecer ilógicos que, hemos mencionado a modo de ejemplo, son en realidad muy frecuentes.
Cuando estamos visitando a un paciente que, se queja de dolor y expresa sus dificultades habituales, creemos que, es imprescindible realizar una completa exploración articular que, a buen seguro nos va a indicar, el origen y las causas
del dolor que el paciente expresa y, conjuntamente con las pruebas médicas que
aporte, se podrá efectuar el diagnóstico físico que, permitirá realizar el tratamiento adecuado, para obtener un alivio y una mejoría eficaz.
Las personas que,mantienen las articulaciones compensadas, no padecen dolor de la Artrosis, porque a pesar del desgaste del cartílago articular que, puede llegar a
ser en grado muy elevado, el conjunto articular que, consta de diversos tejidos
como, la musculatura intrínsica, los ligamentos y los tendones, la cápsula articular,
etc. funcionan de forma correcta y equilibrada.